jueves, 23 de julio de 2026

Quizá

Estaba tan triste que no veía la salida, no era capaz de ver la luz del final del túnel.
Estaba tan triste que ni siquiera me salían lágrimas, simplemente se agitaba mi respiración y me abrumaba la pena, pero las lágrimas no salían, puede que porque siempre se ha dicho que llorar consuela y yo ni siquiera quería consolarme, quizá me enamoré de la idea de estar siempre triste, de sentir siempre frío y de dejar que el vacío que siempre sentí en mi corazón, por fin, me llenase, al fin y al cabo, es esa soledad la que me lleva acompañando todos estos años, la que nunca me ha fallado, y yo siempre he intentado llenarla. Quizá no estoy hecha para estar llena, para estar bien, para ser feliz, quizá siemplemente no es lo que me toca, no es lo que soy, o quizá, solo por esta vez me haya cansado de luchar, de buscar soluciones; quizá, por una vez, siemplemente me apetezca estrechar la mano a ese vacío, decirle un "bien jugado" y dejarme arrastrar por la marea, quizá ya estoy demasiado cansada para nada más.

viernes, 3 de julio de 2026

Nunca le preguntes a alguien con la cabeza agotada cuántas horas tiene una noche, cuánto silencio hay cuando los que no tienen dudas descansan y a los que les come la ansiedad sollozan. Es un silencio ensordecedor, escuchas la leve vibración de la nevera, lejana, solitaria. Algún que otro reloj, marcando cada segundo que pasa y arrasa contigo como la resaca del mar. Y lo que peor llevas escuchar, tu cabeza. Esa que llevas callando con estímulos todo el día, que si los cascos, que si la tele, cualquier conversación banal por WhatsApp... Pero ahora son las tres de la mañana, estás tumbado en tu cama, observando el techo de la habitación, con la única compañía de la oscuridad y vuelves a notar esa presión en el pecho, esa que te impide llenar los pulmones del todo, esa presión que únicamente parece remitir cuando tus oídos se inundan con tus lágrimas y comienzas a soltar todo lo que llevabas todo el día callando, eso sí, en silencio, porque el ruido, lo haría aún, un poco más doloroso, un poco más real.