miércoles, 18 de julio de 2018


Todo el mundo siempre te dice que seas fuerte, que aguantes, que todo lo malo pasa, y claro que pasa, pero primero te atropella, te deja hecha mierda. Y no, no hay que ser fuerte siempre, hay veces que hay que romperse en mil pedazos para poder coger aire, hay veces que no merece la pena aguantar, que duele más seguir ahí aguantando que soltar y dejarlo ir.
Hay una frase que me encanta: "que por las grietas también se respira, que hay que romperse para coger aire" y es que es una verdad enorme, no tenemos que ser el pilar de nadie, no hay que ser el salvador de nadie, tenemos que ser nosotros, no tenemos que olvidar que somos personas, tenemos que permitirnos sentir, tanto lo bueno como lo malo, y si no nos avergonzamos de reír a carcajadas ¿por qué deberíamos hacerlo si rompemos a llorar? ¿Por qué intentamos que la gente no lo note? El dolor es parte de la vida, y tenemos que empezar a aceptarlo y gestionarlo y dejar de ocultarnos por ello.

domingo, 15 de julio de 2018


Hemos empezado a vivir demasiado pendientes de qué dirá la gente, vivimos nuestra vida intentado encajar, pensando en el qué dirán o pensarán, en no ser judgados, o al menos no demasiado; nos hemos obcecado en luchar por la aceptación de las otras personas y hemos olvidado que la más importante es la nuestra. Y así es como acabamos perdidos, sin saber quiénes somos, cómo somos o cosas tan simples como qué nos gusta, pero no paramos de avanzar, con la leve esperanza de encontrar a alguien en el camino igual de perdido para así no estar solo, o lo que es peor, para no sentirnos solos; y no nos damos cuenta de que nunca lo estamos, nosotros somos nuestra mejor compañía, sí, es duro aceptarnos a nosotros, porque somos nuestro propio demonio, pero es mucho peor estar rodeados de personas sintiéndonos solos y vacíos.

sábado, 7 de julio de 2018


Tratas de salvar a todo el mundo, quieres ser quien les ha ayudado, quien les ha aconsejado ¿y por qué no decirlo? Quien les echó una mano para salir de la mierda, pero dime, ¿y cuándo tú estás rota, quién te ayuda a recoger tus pedazos?  Cuando tú has caído ¿Quién se tumba a tu lado sin importar clavarse alguno de tus trozos? Quieres ser la salvadora, pero eres tú quien necesita ser salvada y no lo quieres ver, no te quieres dar cuenta, no quieres ser consciente de lo rota que estás en realidad.
Te mientes, mientes diciéndote que seguro que mucha gente acudiría a tu ayuda, que mucha gente incluso te daría parte de ellos con tal de que tú estuvieses entera, pero dime, si así es ¿por qué siempre te rompes sola? ¿Por qué nunca te has desbordado delante de nadie? ¿Por miedo a darte cuenta de lo sola que estás en realidad?

miércoles, 6 de junio de 2018

Querido papá:


Sé que ha pasado tiempo, mucho, demasiado quizá. Hasta ahora te he tenido bloqueado, cerrado en una pequeña caja en lo más profundo de mi alma, y nunca he querido abrirla, nunca me he atrevido a mirar dentro de ella.
Hay muchas cosas que me hubiera gustado decirte, que me hubiera gustado que vieras y que me hubiera gustado haber vivido contigo, pero eso ya es imposible.
Es una idea demasiado inmensa para que una niña de 11 años comprenda; comprenda que ya nunca volverá a verte, comprenda que no volverá a escuchar tu voz, comorenda que ya no habrá un mañana contigo, comorenda que ya no habrá nuevos recuerdos junto a ti.
Te fuiste de un día para otro, sin previo aviso, sin una despedida.
Ahora creo que todo este tiempo he estado enfadada contigo, por abandonarme, por irte así sin más, por volver a fallar a tu palabra.
Me obligaste a tomar una decisión, una decisión que yo no estaba preparada para tomar, me dejaste sola joder.
Desde aquel día no he podido volver a abrirme a nadie, no he podido entenderme, no he podido expresar mis sentimientos, no he podido confiar en nadie porque al mínimo fallo, me iba, me iba antes de que ellos se fuesen como tú te fuiste.
Empecé a escribir, encontré en el papel la confianza que no encontraba en las personas, encontré en el lapiz el valor que no tenía mi voz, encontré en la escritura la fuerza que no tengo yo.
Sigo dolida ¿sabes? Han pasado casi 10 años ya, y sigo con ese dolor en el pecho, sigo con ese vacío en mi interior, sigo sin saber quien soy.
Me tocó crecer demasiado rápido, me tocó madurar y hacerme fuerte de un día para otro, y eso nunca sale bien, eso siempre tiene consecuencias, y yo llevo arrastrando las mías desde aquel día.
¿Sabes? Nunca he ido a visitarte, nunca me he sentado y hablado contigo, nunca me despedí de ti.
Intento acordarme de los momentos buenos que vivimos, intento mantenerte vivo en mi interior, pero no puedo, llevo demasiado tiempo con esta farsa como para destruirla ahora.
¿Me quedaré en este limbo siempre? ¿Podré confiar en alguien alguna vez? ¿Podré hablar de mis sentimientos sin que tenga que ser escribiéndolos?
¿Por qué te tuviste que ir papá? ¿Por qué tuvo que ser así? Yo te necesitaba ¿sabes? Y por mucho que me joda, sigo necesitándote. Pero es que ¿Qué niña no necesita a su padre?
Me gustaría volver el tiempo atrás, me gustaría que hubieras hecho las cosas de otra manera, me gustaría que todo hubiera sido diferente, pero ¿y ahora? Ahora no puedo hacer nada, tú no estás ni vas a estar, y yo, yo parece que siempre estaré rota, que siempre tendré ese agujero que dejaste tras de ti.

domingo, 3 de junio de 2018

Secretos

Supongo que todos tenemos secretos, hay veces que por miedo a qué ocurriría si la gente se enterase, otras veces por miedo a recordarlos y darte cuenta de que no los has superado y otra veces, guardamos secretos para proteger a quienes queremos.
Esos secreto se van pudriendo en nuestro interior, van matándonos poco a poco, pero siempre desde dentro, por lo que no nos importa tanto,mientras que desde fuera todo se vea bien, mientras que nadie se de cuenta de lo mierda que estamos hechos por dentro, no parece importante, no parece importarles.
Vamos construyéndonos una coraza, una armadura, encerramos todos esos secretos en una pequeña caja dentro de nosotros, y solo la abrimos para meter uno nuevo.
Pero hay veces que nuestra cabeza nos juega malas pasadas, hay veces que esa caja estalla, con un poco de suerte estarás solo y nadie verá lo roto que estás en realidad, podrás volver a salir con una sonrisa mañana, podrás fingir que nada pasó, y es que, supongo que a la hora de la verdad, nadie es tan fuerte como queremos aparentar.